
Tengo una mezcla de pensamientos sobre el Día de San Valentín. Cuando era niña, mi papá y yo siempre salíamos a cena en este día. Es una tradición que continuamos a mantener. Es divertido porque elegimos un restaurante diferente cada año. Nos turnamos eligiendo el lugar donde comeremos. Este año, mi papá decidió cual restaurante. Nunca hemos comido en el mismo restaurante en este día festivo. Por eso, me gusta el Día de San Valentín. En el otro lado, no pienso que el Día de San Valentín deba ser el solo día que una pareja muestra cariño al uno al otro. Si dos personas están enamoradas, no necesitan un día especial como el Día de San Valentín. También, es verdad que el Día de San Valentín este celebrado por el dinero. Ha estado comercializo mucho. Por estas razones, no me gusta el Día de San Valentín. Pero, yo disfruté comiendo en un restaurante con mi padre.